martes, 9 de marzo de 2010

¿Deuda externa o deuda interna?




De la Banca Baring al FMI. Historia de la deuda externa argentina


Norberto Galasso

Colihue, Buenos Aires, 2002, 380 páginas.


Para comenzar una nota bibliográfica nada mejor que ubicar al autor y el tema. Con respecto a Norberto Galasso, ya afirmé que la aparición de un libro suyo es un acontecimiento para festejar. Lleva encima un sello de calidad, de defensa del interés nacional, de reivindicaciones populares, de análisis de temas trascendentes; todo ello con seriedad y rigor técnico, con intensos trabajos de investigación, con esquemas claros, con razonamientos irrefutables, con muy buena prosa. Por todo ello, debe ubicarse al propio Galasso en la misma línea de argentinos ilustres de cuya biografía es autor: Raúl Scalabrini Ortiz, Manuel Ugarte, Arturo Jauretche, Juan José Hernández Arregui.

En cuanto al tema, la deuda externa es uno de los problemas más trascendentes de la política y la economía argentinas. Sorprende entonces que el de Galasso sea el primer libro que considere la deuda externa como un hilo conductor a través de nuestra historia. Hasta ahora se han escrito estudios parciales; pero faltaba una descripción, análisis y evaluación global de todo el proceso de la deuda externa. Este es el contenido del libro de Galasso.

En la primera parte se caracteriza cada uno de los trece períodos que se consideran, desde 1824 hasta 2001. No se trata de una descripción cronológica de los hechos -lo cual ya hubiera sido valioso- sino de mucho más: de un análisis y juicio crítico de cada época histórica a la luz de lo ocurrido con la deuda externa. Como la deuda está consustanciada con la realidad política y económica, resulta un lúcido y documentado texto de historia argentina.

Galasso muestra con claridad cuatro ejes ligados con la deuda externa. El primero es el permanente contrapunto entre los defensores y los entregadores de la soberanía nacional. El segundo es la forma cómo grupos políticos y económicos se hicieron hegemónicos gracias a su vinculación con la deuda externa. El tercero es la enorme transferencia de ingresos que se efectuó a favor de los acreedores externos. El cuarto, el entrelazamiento entre deuda y corrupción.

Ya sabíamos que en nuestra historia se enfrentaron quienes defendían el interés nacional y quienes lo vulneraron; pero este dato adquiere vida cuando Galasso le pone nombre y apellido a unos y otros, a través del tiempo. De esta información surge una revalorización (o desvalorización) de algunos próceres y una explicación de conductas y de líneas de acción. También se comprende por qué unos fueron presidentes de la República y otros no.

El segundo hilo conductor es la naturaleza política de la deuda externa: cada grupo dominante ha estado ligado con la potencia extranjera hegemónica. Así, pasamos de los gobiernos probritánicos a los pronorteamericanos; los que se echan de menos son los proargentinos. En el libro de Galasso se observa con claridad cómo la deuda externa es el instrumento privilegiado que sirvió para la implantación y la reproducción de regímenes económicos y políticos que favorecieran a los acreedores. Los beneficiarios y las formas cambian a través del tiempo, pero la orientación de fondo se mantiene; también persiste la complicidad entre los financistas externos e internos.
El tercer tema es la enorme transferencia de ingresos a favor de los acreedores. La deuda externa estuvo siempre asociada con la salida de capitales. Primero, se cobraban comisiones abusivas e intereses usurarios. Del millón de libras esterlinas prestadas por Baring en 1824 sólo llegaron 552.700 libras, una vez deducidas quitas, comisiones e intereses anticipados; su monto fue pagado varias veces. En un período más reciente, el endeudamiento externo del período 1976-1983, si la parte de usura que existió en los pagos se hubiera imputado a amortización del capital, en 1988 se hubiera cancelado toda la deuda. Además existió una impresionante fuga de capitales; tanto que según la banca Morgan, sin evasión en 1985 la deuda externa argentina hubiera sido de 1.000 millones y no de 50.000 millones como se contabilizó. Entre 1975 y 1991 se contrajo deuda por 50.538 millones de dólares y salieron capitales por 37.061 millones; es decir, pagamos para endeudarnos. Más aún: entre 1992 y 2000 las transferencias netas de recursos hacia la Argentina fueron de 56.467 millones de dólares y los activos de argentinos en el exterior aumentaron en 43.848 millones. Recientemente, en plena crisis, la salida neta de capitales fue de 15.749 millones de dólares en 2001 y de 19.780 millones en 2002.

El cuarto vicio es la vinculación entre deuda externa y corrupción. Son tradicionales las comisiones que los países acreedores pagan a los funcionarios de los países deudores que gestionan empréstitos; se trata de porcentajes pequeños, pero implican enormes sumas de dinero por la magnitud de los montos de que se trata. Además de estas "propinas" están los negocios vinculados con la deuda.

En su libro, Galasso describe cómo en 1824 los negociadores argentinos Félix Castro y John Parish Robertson estafaron al gobierno argentino junto con la casa Baring Brothers. Los representantes argentinos contrataban un empréstito de 1 millón de libras esterlinas, a colocarse en el mercado de valores de Londres al 85% de su valor; pero podían flexibilizarse y llegar al 70% del valor. Lo que hicieron fue contratar al 85% y decir que fue al 70%. De tal modo se robaron el 15% de la diferencia, que se repartieron 120.000 libras para Castro y Robertson y 30.000 para Baring. Por desgracia, no se perdió la costumbre. En el "megacanje" de junio de 2001, se postergaban por tres años algunos vencimientos y a cambio se recargaban en 55.281 millones de dólares las amortizaciones e intereses a pagar en los 31 años siguientes. La Auditoría General de la Nación dictaminó que se trató de una operación realizada "fuera del marco normativo propio de nuestro orden jurídico y fue lesivo para los intereses financieros del estado argentino" y sometió el caso al Juzgado en lo Criminal y Correccional Nº 2 de la Capital Federal.

El libro de Galasso no sólo es un libro de historia sino que es un instrumento imprescindible para entender la actualidad. Con su lectura se advierte con claridad cómo la deuda externa fue uno de los instrumentos que sirvió para la implantación del modelo de renta y financiero. Se ve claro cómo la clase empresaria y financiera modelo 1976 se generó o consolidó en ese momento, gracias a que disponía de liquidez suficiente como para comenzar el proceso especulativo. Se trata de grupos económicos que hoy siguen siendo los "dueños" del país y que durante el gobierno militar contrajeron deuda externa y se la hicieron pagar al estado; son los mismos que en 2002 lucraron con las pesificación a las grandes empresas.

Ahora ha quedado en evidencia el conglomerado financiero liderado por el FMI, en complicidad con la banca trasnacional y privada nacional. Ellos ejercen el poder económico y mandan en la política; vaciaron el país y dictan leyes. No se trata del FMI perverso contra la Nación Argentina, sino de la connivencia del FMI, la banca extranjera, los propietarios o concesionarios de servicios públicos privatizados y los explotadores de recursos naturales, tanto nacionales como extranjeros, por una parte; por la otra, está la población argentina, cliente cautivo de ese conglomerado.

En síntesis, durante el reinado rentístico financiero, la deuda externa tuvo la función política fundamental de permitir la continuidad del modelo económico, transferir enormes ganancias a los acreedores financieros y apuntalar la hegemonía de los grupos dominantes.

Frente al libro de Galasso sólo cabe recomendar calurosamente su lectura para aprender historia, para analizar técnicamente el problema de la deuda y para poder diseñar las grandes líneas de una política que defienda los intereses nacionales.

Alfredo Eric Calcagno

lunes, 8 de marzo de 2010

Día internacional de la mujer

domingo, 7 de marzo de 2010

La Concejal Alejandra Pignataro en Radio Continental

La Concejal Alejandra Pignataro (Partido Socialista) participó del Programa "La voz de la noche" de Radio Continental; conducido por Mariló López Garrido en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer

http://www.continental.com.ar/programa.aspx?id=742901&nprm=Hn1Ti7OfHMcs7MTp3g07n8Yais7Cj4Jw3UVuphfdXeKjWuOR%2bhtsMUL6kM9fr%2bZW

domingo, 31 de enero de 2010

A un año de la desaparición de Luciano Arriga




Por Claudia Cesaroni

(APe).- Lo primero que hay que definir es el tiempo verbal que se va a utilizar. ¿Se escribe, por ejemplo: “Luciano tenía 16 años…”, o se prefiere: “Luciano tiene 17 años”? En la noche del 30 al 31 de enero de 2009, Luciano Nahuel Arruga tenía 16 años. Esa fue la última vez que su mamá lo vio, cuando la saludó porque iba a salir un rato, y ella le dijo como casi universalmente les dicen las madres a sus hijos adolescentes: Ojo, eh? Portate bien…; y Luciano le respondió lo que casi universalmente responden los hijos adolescentes: Sí, má. Quedate tranquila, está todo bien.
Y nunca más lo vi, dice su mamá.
A partir de allí, empiezan las dificultades con los tiempos verbales.

Hace un año y unos días que ni la madre de Luciano, ni su hermana Vanesa, ni el resto de su familia, ni sus amigos del barrio, saben dónde está. Quién quiera puede visitar la página lucianoarrugadesaparecido.blogspot.com Allí se explica con precisión cómo Luciano había sido tentado por la policía para robar; cómo había sido golpeado en el Destacamento de Lomas del Mirador, un lugar con aspecto de casa de barrio, donde lo tuvieron detenido ilegalmente durante horas en una cocina, en setiembre de 2008; cómo se perdieron cuarenta y cinco días preciosos, los primeros después de su desaparición, por la inacción judicial encarnada en la fiscal Roxana Castelli, luego suplantada por la fiscal Celia Cejas, que sí se orientó hacia la pista policial, pero que no encontró elementos para imputar por la desaparición de Luciano a ningún policía. Los que habían sido puestos en disponibilidad, volvieron a sus puestos por orden del ministro de seguridad Carlos Stornelli. Daniel Scioli, tan preocupado por la seguridad de los bonaerenses, jamás recibió a la familia y a los amigos de Luciano, bonaerenses que a los ojos del gobernador, parecen no alcanzar el rango de víctimas aceptables como para que decida atenderlos.

El 29 de febrero de 2009, Luciano cumplió/cumpliría 17 años. En pocos días más, Luciano alcanzará/alcanzaría, su mayoría de edad.

Pero está desaparecido. No es uno de los 30.000 de la dictadura. Es, como Jorge Julio López, un desaparecido en democracia. La desaparición de Luciano, como la de Julio López, debería ser un escándalo cotidiano, pero apenas si consigue algunas notas de aniversario, en las que ni siquiera sabemos cómo hablar de él.

Sólo repetir: Aparición con vida!

lunes, 4 de enero de 2010

Aclaración sobre los dichos de la Concejal Adriana Vera

Con respecto a las declaraciones realizadas en el Periódico Panorama Regional, en su número 1064 del 21 de diciembre de 2009, por la Concejal Adriana Vera, quiero expresar algunas aclaraciones que considero importantes, en primer lugar, que somos diez los Concejales que no pertenecemos al bloque oficialista en Merlo, pero obviamente no me voy a arrogar la representación de los demás, cada uno sabrá decir lo suyo.
En segundo lugar, nuestro espacio político, el Partido Socialista, más que como oposición, nos definimos como la alternativa de izquierda democrática a la actual gestión municipal.
En tercer lugar, es cierto que acompañé a la Concejal Vera en las dos oportunidades para que presida el HCD de Merlo (2007 y 2009), reconociendo que la mayoría del pueblo merlense acompañó al FPV- PJ con su voto, y desde lo personal no tengo ningún problema con ella, pero realmente me sorprende que la Presidente del HCD ignore los Proyectos que en los dos años de gestión he presentado, cuando expresa: “…la oposición existe pero tiene que ser oposición con propuestas y no oposición por oposición misma…” Sólo a modo de ejemplo voy a citar algunos de mis proyectos:
• Censar terrenos para la construcción de jardines de infantes.
• Libre acceso a la información pública en el Municipio de Merlo.
• Creación de un Centro de Estimulación y Atención Temprana.
• Adhesión a la Ley 13. 298 sobre Promoción y protección de lo derechos de niños y adolescentes.
• Creación del Programa de recolección y disposición final de pilas usadas.
• Creación del Concejo Deliberante Estudiantil.
• Creación del Programa Presupuesto Participativo.
• Creación de un Centro Educativo Complementario en Merlo Norte.
• Creación de un Centro de Mediación Comunitaria.
• Creación de la Institución del Defensor del Pueblo de Merlo.
Cada uno de los cuales fue girado a la comisión correspondiente y están allí esperando para su tratamiento.
En cuarto lugar, no puedo dejar de expresar mi desconcierto al leer cuando la Concejal Vera sostuvo “Han hecho pocas propuestas este año y en general, desde que me toca presidir, no son muy creativos, ni me dan a entender que conocen o recorren mucho el lugar donde viven, lo que se hace acá es representar a la gente de Merlo que los ha votado, saber escucharlos y ver cuales son las necesidades, apoyando las propuestas nuevas o presentándolas…” El desconcierto proviene del hecho que ignoraba que teníamos que hacerle a la Presidente del HCD una demostración de conocimiento de los Barrios de Merlo. Los vecinos de Pontevedra; Merlo; Parque San Martín; Mariano Acosta; San Antonio de Padua, Libertad y Merlo Norte; así como mis vecinos de Loma Grande, donde sigo viviendo, pueden dar fe de mi labor en estos dos años que llevo de Concejal, quizá para la Concejal Vera ésta sea insuficiente, pero tengo la tranquilidad de cumplir mi función Honrada y Lealmente.
Y por último cuando dice: “…ante una temática o tratamiento puntual, se dice simplemente no acompañó con el voto positivo y quedan ahí, sin fundamentar el voto negativo…” Reconozco que no soy experta en todos los temas, sumado al escaso tiempo con el que contamos en acceder a los expedientes antes de su inmediato tratamiento; en algunos casos particulares, no tuve las herramientas necesarias para debatir sobre la justificación de mi voto, no obstante ello, en mi caso, no creo que haya sido la regla, sino la excepción. Además, en estos dos años se han dado debates interesantes en el recinto y en la mayoría de ellos he participado.
Estas líneas no buscan confrontar ni debatir con la Concejal Vera, con la cual tengo una cordial relación y mutuo respeto; pero no podía dejar pasar por alto estas declaraciones suyas, porque estaría avalando con mi silencio que las cosas realmente sucedieron así.
Si sus declaraciones fueron sacadas de contexto, exageradas o malinterpretadas por los periodistas, sabrá ella que debe hacer; si por el contrario, por la emoción de la ceremonia de asunción y su ratificación por unanimidad como titular del cuerpo la Concejal Vera omitió algunos hechos y generalizó en demasía, desde mi modesta posición, estas líneas servirán para brindarle a los vecinos de Merlo otra versión sobre estos dos años en el HCD; con la total confianza que el pueblo sabrá juzgar correctamente cual es la realidad.

martes, 29 de diciembre de 2009

Recuperando la memoria reciente

La Concejal Alejandra Pignataro(Partido Socialista) presentó un Proyecto de Resolución declarando de "Interés Social y Educativo" el trabajo que realizaron durante este año los estudiantes de la SB Nº 3 y la Media Nº 13 en el Marco del Programa Jóvenes y Memoria que desarrolla la Comisión Provincial por la Memoria.

Consultada sobre el tema, Pignataro expresó que el programa tiene por objeto "renovar la forma de enseñar y aprender Ciencias Sociales, fortaleciendo espacios curriculares ya existentes en la educación formal. Además intenta activar el proceso de construcción y transmisión de la memoria colectiva como forma de afianzar los valores en derechos humanos, las prácticas democráticas y el compromiso cívico crítico de las nuevas generaciones. Se trata de impactar sobre la subjetividad de los jóvenes, en sus formas de percibir el presente y en la capacidad para pensarse como sujetos autónomos, concientes y responsables de sus opciones y prácticas" además señaló "en Merlo pocas han sido las investigaciones históricas del pasado reciente, por eso adquiere mayor dimensión que éstas investigaciones hayan sido realizadas por estudiantes secundarios de escuelas públicas del distrito" además, la Concejal Pignataro, que también es trabajadora de la educación remarcó "tuve el privilegio de estar presente cuando presentaron los cortos en el barrio, ver las caras de satisfacción de esos pibes por el trabajo realizado y la alegría de la comunidad educativa que los acompañó en todo" por último la Concejal socialista sostuvo "desde el HCD debemos hacer todo el esfuerzo posible para apoyar a la educación, por eso no me cabe duda que en la primer sesión ordinaria del año que viene, este Proyecto será aprobado por unanimidad" sentenció la edil.

XXI Campamento Juventud Socialista